Desde que era pequeña, me encantaba aprender, especialmente las ciencias y el inglés. A pesar de no tener mucho dinero, siempre buscaba la manera de aprender más. Con el tiempo, me di cuenta de que no todos tenían las mismas oportunidades, así que empecé a ayudar a mis compañeros con sus estudios. Me encantaba enseñar y se me daba bien.
Seguí ayudando a otros estudiantes incluso cuando entré a la universidad. Cuando me convertí en madre, entendí lo difícil que puede ser guiar a nuestros hijos en su educación. Pero no me rendí, encontré nuevas formas de enseñar y equilibrar mi tiempo.
Hoy, miro atrás y estoy orgullosa de lo que he logrado. He ayudado a muchos estudiantes a entender mejor sus estudios y a superar sus dificultades. Creo en un enfoque de enseñanza que respeta el ritmo de cada estudiante y proporciona un espacio seguro para hacer preguntas. Mi objetivo es ayudar a cada estudiante a alcanzar su máximo potencial. Porque cada estudiante merece la oportunidad de brillar. Y estoy aquí para ayudarles a encontrar su luz.